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jueves, 5 de marzo de 2015

Su Majestad: Rey(na) de los Héroes. Capítulo 8. Revancha.

-¿Me recuerdan, desgraciados? Les traje algo de compañía...- dijo el hombre que había atravesado las compuertas de la gran mansión. Los invitados en la fiesta salieron apresuradamente pasando a un lado del hombre castaño, quién les había hecho una seña que denotaba claramente la expresión "Lárguense".
-Espera... tu eres el hijo del científico fallecido de Sword.. ¿Jackson...? no. ¿Jordan...? tampoco ¿James...?- intentaba recordar Kotetsu.
-Jason. Jason Keyes ¿cierto?- preguntó Barnaby en un tono muy serio. El hombre irguió su postura y sonreía ligeramente.- Tus poderes son más fuertes que antes aunque habías mencionado que estabas en declive... pensé que sólo había un antídoto en existencia.-
-Sí, lo había hasta que lo usaron en Wild Tiger... ¿Cómo lo ha asimilado tan bien, señor Kaburagi?- preguntó en un tono sarcástico, burlón pero también evidentemente molesto.- El que mi poder se haya regenerado ciertamente fue gracias a alguien de mi tipo, más bien... de nuestro tipo.-
-¿Un NEXT?- preguntó Anaksha, atrayendo la atención de todos a la respuesta.
-¿Les mencioné que traje compañía, cierto? Bueno, pues es hora de las presentaciones.-

Ivan Karelin se auto-consideraba una persona en control de sus emociones, acciones y demás aspectos personales; una persona que tenía la suficiente disciplina para enfrentar cualquier situación con la cabeza fría actuando con objetividad sin caer en acciones meramente viscerales.
Bueno, pues todo ese clamado perfecto auto-control, disciplina y equilibrio personal, pasó a valer absolutamente nada cuando ingirió siete rondas de sake, afectando su comportamiento en el momento más inoportuno.
Desde la parte de atrás, el chico Origami se aproximó lentamente a Jason, quien lo veía con curiosidad. Se postró a la defensiva de lo que fuese a hacer, pero no le restringió el acercamiento. Ivan levantó ligeramente su mano con mucha suavidad y sutileza, y cuando estuvo lo suficientemente cerca de Keyes, postró su palma sobre el hombre castaño y repentinamente tomó su apariencia gracias a su poder.
Todos los héroes lo miraban expectantes, mientras Origami Cyclone se daba la vuelta lentamente hasta quedar frente a sus compañeros, adoptando la apariencia de Keyes y con su voz correspondiente dijo:
-"Bueno, ez hora de laz presdentadciones."-

Burlándose del intruso, haciendo alusión a un acento muy remarcado en las eses, para después romper a reír como si no hubiera un mañana; hizo que todos, y en realidad, TODOS los héroes soltaran una carcajada que fácilmente inundaba la calle con su estruendoso sonido (incluso Barnaby rió un poco). Por supuesto que si no hubieran tenido niveles de alcohol en su sistema, ni Ivan hubiera hecho una muy graciosa imitación ni los héroes reído ante una situación que podía ser calificada como muy peligrosa; Jason tenía una expresión de molestia mezclada con curiosidad y disgusto reflejada en su rostro.
-Me alegra que se diviertan tanto, porque yo también me divertiré viendo cómo cada uno de ustedes héroes, muere hoy.- susurró claramente una voz que se escuchaba acercándose, justo por detrás de Jason Keyes y los escombros.
Un hombre bastante alto y delgado se mostró, de piel blanca y pálida, con cabello negro largo a los hombros y desordenado, llamativos ojos color dorado con ojeras violentamente remarcadas debajo de sus párpados, vestido con un elegante pero desaliñado traje sastre color negro, usando una camisa blanca abierta hasta el final de las costillas, muy del tipo gótico romántico.
Al Apollon Trío se le enfrió la sangre al escuchar "...cada uno de ustedes, héroes", ya que los únicos que habían revelado su identidad al público habían sido precisamente ellos tres (aunque a Kotetsu básicamente, lo había desenmascarado Maverick, y Ryan sólo exhibía su rostro, no su nombre de pila).
-¿Nos quieres muertos a nosotros tres?- dijo Barnaby intentando averiguar si sólo se refería al Apollon Trío al decir "héroes", pero sin dar pistas de que los demás presentes también lo eran.
-Antes de responderte, déjame presentarme propiamente: Mi nombre es Frank, pero estoy seguro que mi apellido les es absolutamente conocido, ya que mi hermano menor se llama, o más bien, se llamaba Jake.-
-¿Jake... Martínez?- preguntó Kotetsu con asombro y un poco de incertidumbre.
-Sí, al morir el, tomé control sobre su división en Ouroboros. Pero cuando falleció el presidente Maverick, yo ya había avanzado lo suficiente dentro de la organización, que no fue difícil apoderarme de ella completamente.-
-¡No! ¡Ouroboros murió con Maverick! ¡Mientes!- gritó un muy alarmado Bunny.- ¿Cuáles son tus intenciones? ¿Vengar a tu hermano?-
-En realidad odiaba a mi hermano. No me era ni simpático ni agradable en algún aspecto, pero concuerdo con su idea de que los NEXT deberían de ser los amos de la raza sumisa humana; lo que Maverick hizo fue meramente un deseo ansioso de poder, no quería lo mismo que nosotros, por eso desplazó a los NEXT y nos quiso sustituir por androides. Y aunque en cuestiones de disciplina y producción son más eficientes, jamás se podrán comparar con el hermoso poder que el creador nos ha otorgado. Tengo el poder de la sanación, y cuando Jason acudió a mi desesperado, la divina voz de su excelencia me hizo ayudarle, restaurando y curando sus células NEXT. Cuando tomé el control absoluto de Ouroboros, me infiltré a los archivos que guardaba el viejo... ¿y qué creen que encontré ahí? Pues absolutamente todos los datos de Hero TV, incluyendo contratos con empresas, patrocinadores y empleados. Pero la mejor parte es que los datos se actualizan diario, así que no pueden esconder nada de mi, por lo tanto...- dejó de hablar un momento y dirigió su mirada a todos los demás invitados.- Las identidades de todos ustedes: Anaksha, Keith, la hermosa Karina, Antonio, Nathan, Ivan y... ausente la joven PaoLin.- los héroes sintieron una presión terrible en el pecho, nudos en el estómago, miedo terrible de que sus identidades fueran expuestas, pero no sólo eso, sino que conocer su identidad, implicaba que podían atacar a sus familias y amigos... eso era lo que importaba.
-Si tu plan es matarnos hoy, no tienes oportunidad, amigo. Ya bien dijiste que sabes que somos los héroes de la Primera Liga de esta ciudad, eso nos convierte en nueve contra dos. Y me empiezo a preguntar seriamente como tus poderes de sanación podrán combatirnos.- dijo Ryan en un tono altamente desafiante, a lo que los demás héroes asintieron, sintiendo de nuevo confianza en las palabras del Príncipe de la Gravedad Errante.
-¿Recuerdan que el creador bendijo a mi estúpido hermano con dos poderes? A mí me concedió esa gracia también... ¿Quién quiere ser voluntario de una demostración?- dijo Frank, y con su mano, iba señalando con su dedo índice a todos los héroes hasta detenerse en Sky High, quien lo miraba expectante.- Desvía esto, maestro del aire...- y rápidamente de su dedo salió disparada una pequeña y larga espina color dorado brillante, que fácilmente Keith pudo haber desviado con una pequeña ráfaga de aire, pero el alcohol lo había desorientado tanto que su tiempo de reacción fue muy lento, así el pequeño proyectil se clavó con velocidad y sutileza en la piel de su hombro derecho. Originalmente, la espina tenía una perfecta trayectoria al corazón, pero Ivan (aún en la forma de Jason y después volviendo a la normalidad) empujó ligeramente a Frank para que el tiro se desviara, antes de ser desplazado duramente con un campo de energía del verdadero descendiente de Keyes.
-¿Qué... es est...?- quiso preguntar mientras balbuceaba y se tambaleaba, antes de caer al piso con la mirada desorientada, retirándose la espina de la piel con torpeza. Karina y Nathan se acercaron para sostener a Keith, notando que empezaba a sudar frío y a temblar progresivamente.
-¡¿Qué le hiciste?!- gritó la chica Blue Rose, enojada y expectante.
-Este poder me permite lanzar espinas venenosas. Considéralo afortunado, ya que si Origami Cyclone no hubiera interferido con mi disparo, sólo le quedarían quince minutos de vida.- refunfuñó molesto.
-Hay que llevarlo a un hospital aunque esté a salvo.- había preocupación en la voz de Fire Emblem.
-¿Pero quién te ha dicho que está a salvo, ingenuo héroe de fuego? Sólo he dicho que no morirá en quince minutos, pero si lo hará... Si el veneno de mis espinas no es depositado en un lugar cercano a las venas, provocará gangrena que incluso si se amputa la zona, es tan infecciosa que la toxina seguirá esparciéndose hasta el punto de invadir la totalidad del cuerpo en... tal vez dos o tres días.- dijo Frank satisfecho, y los héroes lo miraban con furia desbordante.- Es gracioso cómo el creador nos da estos regalos; puedo quitar y otorgar más vida. Soy como su representación terrenal...-
-Si puedes curar, entonces te obligaremos a sanarlo... ¡Hazlo de una vez!- gritó Annie, a un lado de Keith, al ver que no podía separar el veneno del torrente sanguíneo del héroe del aire.
-Aunque lo hicieran, no podría. Puedo sanar cualquier cosa, cualquier enfermedad mortal... pero no puedo sanar los estragos que causa mi propio veneno. A diferencia del chiste de tóxico que lanza Ms. Violet en la Segunda Liga, mi veneno si hace lo que promete.-

-¡¡Maldito!!- gritó Nathan furibundo mientras encendía sus manos con un hermoso fuego rojo, lanzándolo directo a la cara de Frank Martínez, presidente actual de la organización criminal conocida como Ouroboros. Jason saltó a su defensa, impidiendo con un campo de energía que el calor llegara al rostro de su salvador, quien se encontraba bastante ofendido por recibir un contraataque.
Con una perfecta precisión, alzó su mano y apuntó directamente al rostro de Fire Emblem, pero Antonio se interpuso entre la integridad de su amigo y la espina color dorado, endureciendo su piel haciendo que el proyectil rebotara con efecto nulo en la sólida superficie del héroe toro.
-¿Estás bien, Nate?- preguntó preocupado, mirándolo justo a los ojos por encima de su hombro.
-Yo... sí, creo que si.- contestó entre sorprendido y desorientado. Había un calor recorriéndole el pecho hasta llegar a sus pómulos, iluminando sus mejillas en un intenso rojo.
-Jason... mátalos. Ahora que están tan desorientados, no serán un reto muy difícil.- ordenó Frank.
-Sí, maestro.- asintió con una sonrisa macabra.
-¡No vamos a caer tan fácil, aún seguimos siendo ocho contra dos!- gritó Annie con entusiasmo.
-No subestimes su poder, mujer... sus campos de energía fuertes equivalen a 9 millones de pascales.- decía Frank.- según entiendo, tu plan original era estudiar Fisico-Química ¿es verdad? Entonces, ¿entiendes el lío en el que están?- Todos los héroes voltearon a ver a Anaksha expectantes, ya que definitivamente ellos no entendían de qué hablaba el hombre Martínez.
-¿Annie...?- preguntó Ryan al ver que su chica estaba pálida.
-Significa que... nos aplastará...- al ver la expresión confundida de los demás héroes, se apresuró a decir: -Eso equivale a un poco más de 84 veces la presión atmosférica... nos va a aplastar a presión.-
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-Señor Juez ¿necesita algo más antes de que me retire?-
-No, Lydia. Puedes retirarte.- respondió con su tono usual el Juez de Justicia, el señor Yuri Petrov.
Después de asegurarse de que su secretaria se marchara, comenzó a revisar una anomalía que había registrado el sistema de Hero TV hace unas pocas horas y lo mantenía intranquilo; alguien había pirateado los archivos confidenciales de la televisora usando la identificación y contraseña del fallecido Albert Maverick
¿Qué era lo que había visto ésta persona? La bitácora registró que el desconocido empezó revisando los contratos, los patrocinios, el perfil de cada héroe y la ficha personal de cada uno. Eso significaba que esta persona se interesaba en conocer la verdadera identidad de los defensores de Sternbild. Yuri buscó la ubicación de donde se había hecho esta investigación, pero la dirección IP era por alguna razón, irrastreable.
Aún así sintió una inconformidad por la escasa información que había obtenido al investigar, sintió una molestia y una punzante corazonada de que algo terrible podría pasar. ¿Dónde se encontraban los héroes? Oh, es verdad, en su oficina se corrían los rumores entre sus subordinados de que el Príncipe de la Gravedad Errante estaba dando una de sus tantas impresionantes fiestas, y algo recordaba en la fiesta de apertura de hace unas horas, que Fire Emblem levantaba la voz con un poco de emoción acerca de una fiesta, hasta que todos los héroes desaparecieron a los vestidores, tal vez muy probablemente a planear lo que harían en el resto de la noche.
No estaría mal darse una vuelta por la casa de Ryan Goldsmith, después de todo, esa noche tenía planeado patrullar por la ciudad, y si no pasaba nada, personalmente se sentiría más tranquilo; la intrusión al sistema con la cuenta de Albert Maverick justo hace unas horas y todos los héroes reunidos en un sólo lugar... ¿no podía ser una coincidencia, cierto?

Se colocó aquel traje de vivos con opacos colores y aquella máscara que representaba el terror psicológico de los criminales y el dolor de cabeza de los héroes, tomo su ballesta e iluminándose con las llamas respectivas de sus poderes, salió volando impulsado por sus pequeñas ráfagas hacia la mansión Goldsmith.
Cuando llegó, se postró en lo más alto de una antena cerca de la propiedad de Golden Ryan, aquella le proporcionaba una vista clara y panorámica sobre la fiesta, que a decir verdad, ya no parecía una fiesta; había gente (en terribles condiciones) intentando correr desesperadamente fuera del evento, fijándose con más detalle notó como la reja principal estaba totalmente deformada, rota y fuera de su lugar correspondiente. No se quedó a esperar algún otro indicio de destrucción y se dirigió a lo más alto del techo de la mansión Goldsmith; ahí se encontró con los héroes (que se veían un tanto ebrios, a decir verdad), Sky High yaciendo con una expresión agonizante, y dos figuras postradas frente a ellos.
El más joven de los hombres empezaba a crear rápidamente una esfera de luz entre sus manos, pero cuando reconoció a la persona que lo acompañaba, aquella de cabeza morena que miraba con expectación lo que fuese que sucediera... sintió casi cómo su corazón se detenía.

Rápidamente y para interrumpir la carga de poder del hombre (obviamente, NEXT), cargó con suma agilidad su ballesta, prendió la flecha en un intenso fuego azul con destellos verdes y la apuntó justo por delante de los pies del hombre castaño, quien volteó a ver qué lo había atacado, mientras en su rostro se dibujaba una inminente frustración.
Aquel tiempo que Lunatic compró, fue suficiente para que Barnaby iniciara su contador y fuera a toda velocidad a atacar a los integrantes principales de Ouroboros, aunque mucho no pudo hacer, ya que Jason envolvió velozmente a su Maestro en un campo de energía y con su ya mencionada asombrosa velocidad, salió huyendo de la escena casi dejando al conejo atrás, pero lo que realmente retrasó a Barnaby, fue la barrera impenetrable de llamas que se extendían descontroladamente por el césped del jardín de la mansión. Blue Rose apuró en apagar el fuego con su frío hielo; el jardín quedó hecho un desastre, estuvieron a punto de morir, Keith seguía herido, los criminales habían escapado y Lunatic había fallado un tiro perfecto... ¿o no?

Todos los héroes ahora se encontraban entre confundidos, asustados y aliviados, pero prefirieron dejar el análisis de lo que había pasado aquella noche para otra ocasión y llevar rápidamente a Keith al hospital. Barnaby, que aún tenía la mitad del tiempo libre en su contador, cargó en brazos al héroe del aire y se dirigió al centro médico de la ciudad de Sternbild. Wild Tiger hizo lo mismo y con la misma preocupación, activó sus poderes de igual manera y se apresuró para alcanzar a su conejo. Los demás se movilizaron, pero como estaban aún alcoholizados, confiaron en las habilidades de Annie (la única sobria) para conducir la enorme camioneta de Antonio y así llegar junto a los demás héroes.
En el camino, le pidió a Ryan que llamara al Doctor Carter Halsey, ya que era el único especialista del laboratorio de poderes NEXT con propiedades infecto-tóxicas disponible; le explicó la situación y para su buena fortuna, el científico no se encontraba lejos del hospital, lo que le facilitaba evaluar el daño producido en Keith rápidamente.
Tardaron unos quince minutos en llegar, y para cuando entraron al hospital y subieron al piso correspondiente, vieron a Barnaby y a Kotetsu hablando con el Doctor Halsey en una posición un tanto más tranquila, pero no menos preocupada.
El chico Origami prácticamente corrió para hablar con el especialista y cuando supo lo que Tiger y Bunny, sintió como la culpa lo carcomía violentamente desde dentro.
-He analizado el tóxico que infectó al señor Goodman, y me temo que sólo había unas pocas muestras en Sword antes de que "Contingencia Biológica" entrara en acción. Este veneno es unas mil veces más potente y mortal que el de Ms. Violet, y tarda efectivamente 15 minutos en infectar el torrente sanguíneo en su totalidad si se deposita en algún lugar cercano o directamente sobre las venas o arterias.
Sin embargo, su amigo ha corrido con suerte, ya que la espina venenosa cayó sobre su hombro evitando el corazón. Si no hubiéramos iniciado el tratamiento de eliminación de toxinas, se hubiera contagiado de una espantosa y mortal gangrena.-
-Frank Martínez dijo que aún así Keith moriría...- recordó una muy angustiada Karina.
-El veneno tiene un límite de 35 minutos para extraerse si no ha entrado en contacto con alguna zona peligrosa. Pasada la antorcha de este tiempo, ya no hay nada que hacer... que bueno que lo trajeron casi de inmediato, de otra forma, estarían despidiéndose de él ahora.-

El Apollon Trío y la nueva heroína, Black Xiaji, se reunieron en la cafetería para hablar mientras sus demás compañeros se encontraban en la sala de espera (menos Ivan, quien se sentía tan responsable de lo ocurrido, que salió a casa de Keith a pasear y alimentar a su perro, John, para después regresar y velar por el maestro del aire durante toda la noche y las que fueran necesarias).
-Barnaby... ¿qué piensas de todo esto? ¿Piensas que realmente Ouroboros haya sobrevivido?- preguntó Tiger.
-Analizándolo fríamente, no se me haría tan extraño. Creo que fuimos muy ingenuos al pensar que la organización se disolvería sólo eliminando al presidente.- respondió el conejo, regañándose de no haberlo pensado antes.
-Pero creo que aún el actual Ouroboros está muy débil...- dijo Anaksha, atrayendo la atención de todos.- Piénsalo, si aun fuera igual de fuerte que hace algunos años, Frank Martínez no hubiera atacado tan sólo con uno de sus militantes. Sin temor a equivocarme, podría decir que Jason es su más fuerte eslabón en el juego, ya que casi en todo momento dependió de él para atacarnos.-
-Tal vez tenga más subordinados, pero creo que tienes razón. Jason debe de ser el más fuerte.- asintió Barnaby.
-El chico debe de sentir una especie de deuda o algo así para obedecer sin rechistar, después de todo, Frank le devolvió sus poderes...- pensó Kotetsu, recordando lo sucedido.
-Si eliminamos a Keyes, eliminaremos a Frank.- dijo Ryan, finalizando la conversación con un plan... relativamente fácil.

viernes, 13 de febrero de 2015

Un poco de desahogo nunca es malo...

Hoy quiero contarles un poco de lo que me pasó hace unos días ( el martes, para ser más precisos).
Estaba frente a mi colegio, esperando a que lo que había pedido de comer en uno de los establecimientos callejeros terminara de cocinarse, cuando de repente veo a este chico lindísimo de ojos rasgados ver con mucha confusión su entorno mientras consultaba algo con un pequeño libro de color naranja; me preocupé que fuese algún turista perdido o algo así (ya que la zona en donde se encuentra mi colegio no es precisamente la más segura), así que cuando me estaba debatiendo entre preguntarle si necesitaba algo o no, se acercó él a mi.
Empezó hablándome en un espantoso español, he de decir, hasta que de repente lo escuché soltar una palabra en inglés, y comencé a hablarle en aquel idioma. Más aliviado, me dijo que estaba en busca de comida típica o usual (en todo caso) de la región (México es el país del que hablamos, por si no sabían ustedes de qué país hispanohablante soy). Me preguntó qué le recomendaba del lugar donde esperaba mis alimentos, pero a decir verdad, uno aquí ya está acostumbrado a comer cierta clase de cosas con cierta clase de preparación y cierta clase de higiene, en cambio él, no sabía de qué país o región provenía y me daba miedo de que se fuera a enfermar si comía de lo mismo que yo, así que lo dirigí al establecimiento que está a un lado del colegio, donde son más higiénicos, aunque sólo un poco más caros.
Agradecido inclinó la cabeza y cruzó la calle para ir a donde lo había mandado; mientras yo comía mi bocadillo "poco" higiénico me preguntaba una y otra vez qué era lo que hacía en aquel muchacho lindo y de ojos rasgados en un lugar como aquel; así que con determinación y haciendo mi timidez a un lado, acabé con mi comida, le di un sorbo a mi botella con agua y me dirigí hacia donde él se encontraba.

Lo encontré solo aunque había mucha gente alrededor suyo, le pregunté si se encontraba bien, y con una sonrisa (una muy encantadora) me mostró su ficha con el turno número quince marcado y me dijo que estaba bien, que ya había ordenado. Le respondí con la misma sonrisa y le pregunté si necesitaba otra cosa. Sinceramente, yo esperaba que me dijera que estaba bien y que ya no necesitaba nada (no porque yo quisiera que eso pasara, sino porque eso suele pasarme), pero para mi sorpresa, me dijo que estaba medio perdido y que pues casi nadie le entendía, y que si me podía quedar con él un momento, me lo agradecería mucho.
Me dijo que quería algo de beber, así que fuimos al 7 Eleven de junto y (de nuevo: como no sabía qué sabores elegir por estar todas las descripciones en español) me pidió que le recomendara algo. Le señalé una soda que es meramente mexicana y muy rica, abrió el refrigerador y tomó dos (podrá sonar un tanto simple, pero vaya que me pareció muy lindo el hecho de que me hubiera comprado una).
Después nos sentamos en una barda fuera del colegio y comencé a hablar en lo que el comía, le platiqué de algunas cosas interesantes aquí en México, algunos datos curiosos, le señalé en su mapa las zonas de la ciudad que tenía que evitar por su seguridad y demás. Él también me platicó un poco de su vida: para empezar, es japonés y su nombre (voy a cambiarlo para no comprometer sus datos o algo) es Kazu. También me dijo a lo que se dedicaba y lo que había hecho a través de los años. Eso me resultó un tanto curioso, porque me empezó a platicar de tantas cosas que había hecho que se me hacía difícil de creer para un muchacho de su edad. Y aquí viene lo gracioso; cuando lo vi, le calculé unos veintidós o veintitrés años, pero resulta que acababa de cumplir los treinta y uno (como buena fujoshi loca del yaoi, inmediatamente recordé a Kisa Shouta).
Tomó algunas fotos (entre ellas, una "selfie" de nosotros dos), tomé valor y le dije que si no tenía planes para el día siguiente (miércoles), tal vez yo podría llevarlo a conocer el Centro Histórico (importándome un pepino mis clases del día siguiente).
De nuevo, esperaba una negativa de su parte (conociendo la inseguridad ante las propuestas de un desconocido del mexicano promedio), pero en vez de eso, aceptó con mucho gusto mi oferta y yo simplemente me reprimí lo más que pude para ocultar mi emoción al respecto. Me pidió mi número telefónico ya que, en caso de que se perdiera, podría llamarme de un teléfono público y yo le pedí su perfil de Facebook. Le indiqué en dónde nos veríamos, a qué hora y cómo podía llegar desde su hotel y quedó el plan hecho. Lo acompañé en la estación del tren y nos despedimos con la promesa de vernos el día siguiente (aunque en la noche, por Facebook, me mandó un mensaje en el cual, decía que agradecía mucho mi amabilidad).


Quedamos de vernos a la 1 de la tarde, pero yo estaba tan nerviosa y ansiosa, que llegué a las 12:30. Bueno, aunque en realidad eso siempre me pasa, soy muy impuntual en ése sentido, pero prefiero mil veces llegar media hora antes, que un minuto después.
Me dediqué a esperarlo, pero cuando vi que habían dado la 1:12 y no llegaba, me preocupé de que me hubiera dejado plantada, o peor... de que se hubiera perdido. Gracias a que tengo señal de Internet en mi teléfono celular, accedí a mi cuanta de Facebook a ver los mensajes en caso de que me hubiera mandado uno diciéndome que venía tarde o que de plano, no venía. No me equivoqué mucho, decía en un mensaje que salió un poco tarde y que llegaría a la 1:15. Faltando tres minutos, me tranquilicé, pero al ver que ahora era la !:50, empecé a preocuparme de nuevo.
Pasaron pocos minutos cuando lo vi llegar, no entendí muy bien cuál fue la razón de su tardanza (aparte de haber amanecido tarde), si fue el taxi que lo llevó a pasear lejos de donde quería ir o se confundió en las conexiones entre rutas del tren, pero yo estaba feliz de que hubiera llegado. Pasó como media hora disculpándose por haber llegado tarde y me pareció la cosa más tierna del mundo, ya que en México se tiene la costumbre de acordar las reuniones a una hora, y llegar una o dos horas después (no muy buena costumbre).
El día anterior en la noche, vi una postal en mi cuarto que estaba bonita pero yo realmente no la quería para un fin en específico y decidí llevársela; cuando se la di, el sacó de su mochila una pequeña bolsa roja y me la tendió. Reprimiendo mi emoción de nuevo, le agradecí por el regalo y continuamos nuestro camino por una de las calles más importantes de la ciudad; avanzamos tan sólo un poco cuando le pareció ver caras conocidas y se acercó a saludarlos. Me acerqué a aquellas personas también y me explicó que los había conocido el día anterior en su visita a las pirámides de Teotihuacán, los saludé (hablándoles en inglés), me respondieron de igual manera en un tono alegre y tropical, a lo que uno de ellos me preguntó si era local. Al responderle que sí, que soy mexicana, me habló alegremente en un español con tintes de costa diciéndome que ellos eran cubanos. Después de algunas risas, tomamos caminos separados y llevé a Kazu a conocer muchas partes del centro, pasamos mucho tiempo juntos, me llevó a comer, comimos chocolates, fuimos a la Catedral Metropolitana, nos perdimos tratando de encontrar el hostal en donde se iba a quedar y por último, fuimos a la más bonita biblioteca de la ciudad, que también es en parte, museo.
Nos sentamos a leer aquel librito naranja, que eran algunas frases en japonés convertidas al español, pero era español castellano con algunos tecnicismos y frases auténticamente españolas, que aquí en México, no sirven o no se entienden o tienen un significado completamente distinto. Le expliqué aquello también.
Pero más que nada, pasé aquellos momentos aprovechando cada minuto que pasaba, ya que sabía que Kazu partiría con destino a Cuba a la mañana siguiente. Hablamos mucho, se preocupó de que tuviera frío, hubo un momento en donde empezó a llover ligeramente y él sólo se preocupaba porque la lluvia no me mojara... yo se y sentí que nos conectamos de una manera especial... cuando lo despedí, para que él tomara el tren y yo el autobús, lo abracé como nunca había abrazado a nadie en mi vida y le dije que esperaba con ansias el día en que volviera a visitarme. Vi en sus ojos un atisbo de tristeza que quiso ocultar, pero no me dijo nada acerca de ello.
Más entrada la noche, le mandé un mensaje diciéndole que me había encantado pasar el tiempo que habíamos pasado, y le pedí de favor si me podía enviar las fotos que había tomado, ya que las quería guardar y tenerlas para siempre como un hermoso recuerdo.
Me envió las fotos y me dijo que pensaba de la misma manera, que le había encantado conocerme y que nunca conoció a nadie tan amable como yo en ningún otro país.
En la mañana del día siguiente, justo antes de irse, me envió un mensaje, diciéndome que estaba en el aeropuerto esperando su vuelo, le desee buen viaje y que fuera con cuidado.

Podrá sonar tonto o simple o lo que sea, pero dos días me bastaron para enamorarme de Kazu. Hay muchas cosas que no conté, claro, porque hicimos y platicamos tanto, que pues por falta de tiempo no pude explicar más a detalle, pero sólo espero el día en que nos volvamos a ver... El día en que me devuelva mis sonrisas sinceras, aquellas que se llevó cuando se fue.


Until the next time... Kazu.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pausas y cosas nuevas and all that shit D:

Bueno, primeramente una disculpa, por algunas razones académicas, he decidido pausar indefinidamente el fic de Tiger and Bunny: Su Majestad: Rey(na) de los Héroes.
He estado muy atareada, y aunque se acercan las vacaciones de invierno, me será casi imposible adelantar ya que tengo muchas prácticas por hacer y lamentablemente, las vacaciones me serán un mito este año. Por otro lado, si mi hermosa familia me ayuda, tal vez pueda continuar esto.

Ya tengo el capítulo 8 a medias, pero la verdad me hace falta pulirlo y no quiero publicarles algo hecho al aventón. Quiero dedicarle el tiempo necesario para redactarlo y que salga lo mejor posible porque es lo que ustedes se merecen.

Por otro lado, también una de las causas de que pause esto es por que, como algunos de ustedes ya saben, una de mis películas favoritas es Pacific Rim (la puedo ver hasta 5 veces en un día xD) y pues en una de esas veces, se me ocurrió una hermosa historia jamás contada que es como la precuela de la película que cuenta la historia del equipo ruso, Cherno Alpha.

Mi cabeza a estado por explotar estos días, exigiéndome sacar esta historia, que lamentablemente para algunos o afortunadamente para otros, no será yaoi. Pero si será sobre amor heterosexual y pues... ya ven que a mí me encanta escribir sobre el amor "prohibido" (lo pongo entre comillas porque todo el amor es bueno si las dos partes están de acuerdo... dos o tres o cuatro o más... todo se vale xD) y/ o con aventuras y suspenso.

En fin, gracias por seguir mi trabajo y espero que regresemos pronto a la acción, ya sea con cualquiera de éstos dos proyectos.
Ya nos volveremos a leer.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Noticias y demás cosillas de SkarSkull (:

Pues he aquí con la novedad de que me hice un tatuaje y simplemente quería gritarlo al mundo y enseñarlo a los cuatro vientos xD Lo hubiera subido a mi perfil de Facebook, pero me lo hice a escondidas de mi padre y pues ahí tengo familia que le puede decir y complicarme la vida xD Así que os lo vengo a presumir: es el símbolo celta de la hermandad, mi hermana y yo tenemos el mismo porque somos muy cercanas y somos las mejores amigas. El mundo puede morir, pero si nos tenemos la una a la otra, no importa (:
La amo :V

(Ya sé, no tengo el mejor cuerpo, pero pues es lo que hay xD)

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Su Majestad: Rey(na) de los Héroes. Capítulo 7. Deseos.

-... Sí, mis padres eran noruegos, pero yo nací y crecí en China los primeros quince años de mi vida.- explicaba Annie ante el interrogatorio de bienvenida de los héroes.
-¡Vaya! ¿Así que venimos de la misma madre patria? Espero que nos llevemos muy bien.- decía PaoLin con una sonrisa en el rostro.
-Por favor, brinde lo mejor de usted.- Ivan hizo una reverencia mientras decía aquello.
Todos los héroes se encontraban detrás del escenario en sus ropas de civiles, preparados para irse después de haber convivido con sus respectivos jefes y patrocinadores en la fiesta de apertura de la nueva temporada de Hero TV; pero sinceramente todos se sentían animosos y enérgicos para un after-party.
-¡Oigan, perded...!- gritaba Ryan dirigiéndose a sus compañeros antes de ser golpeado levemente en las costillas por Anaksha en señal de que fuera más educado, hizo una expresión de molestia y continuó.- ...Vamos a continuar esto en mi casa, el jardín tiene suficiente espacio y está la piscina, así que los esperamos ahí en una hora ¡Y mas les vale que traigan su traje de baño!-
-¡Ay, si! Hace mucho que no voy a una fiesta de piscina ¿Qué dicen, chicas?- exclamó con júbilo Nathan mientras veía a Karina y a PaoLin. La chica Lyle no estaba muy segura, ya que aún le resultaba molesta la actitud del Príncipe de la Gravedad, pero después de ver que todos se animaban, accedió.
-Yo no podré ir, tengo que continuar con mis estudios mañana a primera hora.- dijo la chica Dragon Kid un tanto decepcionada, pero recordó que en ése tipo de fiesta se consumía alcohol y tabaco, así que prefirió hacerse de lado por esta ocasión.-¡Los veré luego, chicos!- dijo en una jovial despedida mientras se iba corriendo agitando la mano en el aire.
-En ese caso, nosotros los veremos ahí en un rato.- dijo Barnaby extrañamente animoso. Tal vez de verdad le había alegrado que Kotetsu se hubiera quedado, que accedió a ir a una fiesta sin la insistencia de nadie y a la primera sugerencia.
Y de verdad que estaba feliz, estaba progresando bastante en sus relaciones, tanto con sus amigos (ya que ahora no era tan reservado como solía ser) y con Kotetsu; ahora de vez en cuando que se quedaban a solas, Bunny permitía el contacto más.... personal. Algunas caricias por aquí y por allá solamente, pero sí que pensaba en lo que el tigre le había mencionado en el autobús de Apollon aquel día que fueron por el suero. ¿Los roles de cada quién? ¿Quién arriba y quién abajo? No era un tema que le preocupara sobremanera, pero si lo tenía pensativo los últimos días; aunque de una u otra manera, había veces en las que se sentía sobrellevado por la experiencia de Kotetsu. No sentía ni la necesidad ni las ganas siquiera, de tomar las riendas ya que cuando se encontraban en aquellas situaciones, sólo podía dejarse llevar... y vaya que era una nueva (y placentera) sensación.

Cada quién tomó sus cosas, se despidieron brevemente y fueron a sus respectivos hogares para refrescarse y tomar sus trajes de baño, Ryan y Annie tomaron camino hacia la gran mansión del héroe de la gravedad a preparar el ambiente de la fiesta, y Kotetsu y Barnaby se dirigieron al departamento del conejo.
Inconscientemente tomaron camino al hogar del rubio, fue como una reacción normal, pero Kotetsu se sentía un poco intimidado ya que sería la primera vez que el tigre pisaría el piso de Barnaby usando la etiqueta de "novio".
No tardaron demasiado en llegar, el conejo abrió la puerta y Kotetsu la cerró como lo hacía habitualmente cuando se encontraba en el papel de visitante; Barnaby entró a su habitación y comenzó a buscar entre sus cajones su traje de baño, mientras Kotetsu se sentó al filo de la cama a observarlo con ternura. Lo recorría con la mirada, ese perfil tan delicado, cada uno de sus rubios cabellos cayendo levemente sobre sus hombros... esos anchos hombros bien trabajados, bajando hasta una hermosa cintura y unos bien firmes y totalmente perfectos glúteos. Hace tal vez una semana, todavía estaría demasiado avergonzado por pensar lascivamente con su compañero, pero se dio cuenta que sólo se complicaba y que lo mejor era aceptar las cosas como eran. Barnaby notó que estaba siendo muy observado así que volteó, sosteniendo un par de trajes de baño, en una pose dubitativa y preguntó:
-¿Qué miras?-
-A ti, Bunny.- contestó el tigre, clavando su profunda mirada en las bellas esmeraldas del rubio.
Barnaby se encogió ante la respuesta de Kotetsu, sabiendo a la perfección lo que el veterano estaba pensando, aunque le extrañó que no se sintiese incómodo ante la lasciva mirada que le era dirigida. Inconscientemente se acercó a el, dejando caer de su mano las prendas que sostenía a un lado de la cama, el tigre lo acercó hacia él apresándolo en un posesivo abrazo; con una de sus manos, desabotonaba progresivamente la camisa del conejo y comenzaba a besar su abdomen cubierto de piel suave y perlada. Las manos de Barnaby tomaron la cabeza de Kotetsu, sonrojado y reprimiendo un pequeño gemido de su garganta.
-Bunny...- le llamó. Barnaby bajó su mirada a Kotetsu, quien tenía en sus ojos un atisbo de preocupación o ansiedad... no sabía definir con exactitud qué era, pero lo que sí podía asegurar era que el tigre se sentía intranquilo.- Bunny, yo... te deseo...-

Aquellas palabras borraron todo sentido de sensatez en el rubio, ¿Qué más daba? Al principio se resistía, pero ya no podía negar que su cuerpo pedía a gritos sentir de cerca el del veterano. ¿Quién arriba y quién abajo? En ese momento ya le daba igual siempre y cuando pasara lo que tenía que pasar; pero Kotetsu comenzaba a tomar el control de ambos cuerpos con algunas suaves presiones y embelesando totalmente la boca del conejo. Aquella experiencia sobrellevaba los sentidos de Barnaby quien no podía hacer más que dejarse llevar y ayudar al tigre a desprenderse de las estorbosas prendas que cubrían sus cuerpos.
Kotetsu estaba siendo despojado lentamente de sus prendas superiores, el rubio desanudaba la corbata del hombre para seguir con los tirantes y llegar a los botones de la camisa del veterano; dejando a la vista ese totalmente varonil pecho moreno, los dedos del tigre habían retirado también toda prenda superior para dedicarse a besar y succionar de vez en vez la deliciosa piel de Barnaby.
Los besos y caricias fueron tomando forma y ganando intensidad conforme tenían contacto, había cierta presión molestando la parte baja de los dos hombres, y Kotetsu con la ansiedad de poseer al conejo fue el primero en desabrochar con algo de desespero la hebilla del pantalón de Bunny. Aquello sin duda le sorprendió al rubio, pero dado que él mismo ya se encontraba lo suficientemente excitado, hizo lo mismo con el cinturón del tigre.
Con un poco de torpeza y entre besos y risas, terminaron en paños menores sobre la cama, el veterano guiaba con ternura al conejo sobre qué puntos tocar mientras él hacía lo propio y le enseñaba sensaciones nuevas, que el chico estaba gustoso de aprender; muy poco tiempo pasó para que decidieran que era suficiente de juego previo y prácticamente se arrancaron la ropa interior, luciendo orgullosamente su desnudez. No sabría decir muy bien qué había pasado o cambiado, pero la vergüenza ya no tenía cabida en esa situación.
Kotetsu se movía de forma hambrienta por la boca de Barnaby, devorando con pasión esos rosados labios, el tigre hubiera podido pasar horas explorando cada rincón del cuerpo del conejo, cuando descubrió esa piel perlada y perfecta Kotetsu se dio cuenta de que Bunny era justo tan perfecto como lo había imaginado; de cierta manera lamentaba que su urgencia de poseerlo le impidiera no tener más tiempo aquella primera noche para adorar aquel cuerpo bajo él, pero se prometió a sí mismo que habría muchas más. Así que poco dispuesto a parar y arruinar el ambiente, bajó una mano para preparar al rubio, quien se estremecía con cada toque y después de unos momentos, ambos estaban tan ansiosos que le costó trabajo entrar en el cuerpo del otro sin lastimarlo.
-Bunny... - le susurró al oído.- ¿Quieres que lo haga?- Barnaby, con los ojos un poco llorosos contempló los ojos del moreno, aquellos que se clavaban directo en él. Kotetsu hundió un poco más sus caderas, haciendo que el rubio gimiera y arqueara la espalda.
-Si... ¡hazlo!-
Así fue todo el permiso que necesitaba el moreno para no perder más tiempo mientras se movía ansiosamente sobre la hambrienta carne que había debajo de él. Ahora sus mentes estaban en un completo blanco, se guiaban por instintos carnales dejándose dominar por las exigencias de sus cuerpos, toda idea de lo correcto o incorrecto se esfumó para dejar un torbellino de pasiones a rebosar entre aquellos varoniles cuerpos. Kotetsu aumentaba la velocidad de las embestidas y besó a Barnaby apasionadamente hasta llevarle al orgasmo con su cuerpo y su mano, derramándose dentro de él.
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-¿Deberíamos avisarles que no iremos?- preguntó el rubio, apoyándose sobre el pecho del moreno.
-¿No quieres ir? Aún podemos alcanzarlos, no es tan tarde...-
-Sí quiero ir, después de todo, en parte es tu fiesta. Celebramos que ya estás de nuevo en el juego, viejo.- dijo bromeando un poco.
-¿Qué dices, pequeño Bunny? ¡Nunca me fui!- replicó el tigre, siguiendo la broma.
-Danos pelea, Kotetsu. Esta temporada espero mucho de ti.- dijo Barnaby con una media sonrisa totalmente encantadora.
-No voy a decepcionar a nadie, te lo prometo.- dijo con una seriedad confidente. Después alzó su brazo y tomó gentilmente el mentón del conejo, lo acercó suavemente a él y con toda intención de depositar un suave beso en sus labios, fue interrumpido por el sonido de su teléfono anunciando una video-llamada entrante, con número proveniente de su hija.
-¡Es Kaede!- exclamó mientras se levantaba con torpeza de la cama. Podía contestarle siempre y cuando no bajara la cámara del teléfono de más y notara su obvia desnudez.- ¡Hey, Kaede! ¿Cómo estás?- dijo en su habitual tono, intentando disimular sus nervios.
::¡¿Porqué no me avisaste que recuperaste tus poderes, papá?! ¡Me enteré viendo la apertura de temporada en la televisión!:: recriminaba molesta la niña.
-¡Eh...!¡Perdón, Kaede... te quería dar la sorpresa pero lo olvidé por completo!- dijo moviéndose un poco y rascando su cabeza.
::¡No es excusa! ¿Eh...? ¿En dónde estás? No parece tu departamento...::
-¡Ah! Este...- no sabía qué decir y sintiéndose incapaz de dar alguna buena excusa, contestó con la verdad.- Pues... en casa de Bunny.-
::¿Y por qué no traes ropa?::
-¡¿Eh?!- se dio cuenta que había movido el ángulo de su teléfono lo suficiente como para que su hija notara la parte alta de su abdomen desnuda.- Es por que... bueno, pues... lo que pasó fue que... en la fiesta derramé sobre mi camisa una copa de vino ¡Sí, eso! Y la casa de Bunny quedaba más cerca del evento y vine a cambiarme.- dijo aliviado de encontrar una coartada creíble.
::¡Oh, papá! Deberías dejar de causarle problemas a Barnaby.::
-¡¿Eh?! ¡Yo no le causo problemas a Bunny!- "Hablando de..." pensó- Por cierto, Kaede... iré a visitarlos en dos o tres días, depende de cómo estén las cosas por aquí... tengo que hablarles de algo.-
::¡Siempre dices eso y nunca vienes!:: refunfuñó la chiquilla, cruzando los brazos y apartando la mirada.
-Esta vez si iré, incluso Barnaby me acompañará.- dijo recordando una charla que había tenido con el rubio, en donde éste le decía que si le iba a anunciar su amorío a su familia, lo tendrían que hacer ambos y en persona.
::¡¿Barnaby vendrá?! ¡Cocinaré el especial de la abuela, seguro le encantará!:: el ánimo de la niña subió y los ojos le brillaban.
-¿Qué...? ¿Y cocinarás para papá?- preguntó el tigre en un tono juguetón, a lo que su hija recuperó el semblante irritado.
::Tu siempre comes arroz frito, papá. Tengo que hacer mi tarea, si no vienen me enfadaré mucho. Adiós.::
-¡Kaede!... ¡Ah! Esa niña... se parece tanto a su madre. ¡Qué carácter que tenía!-
-Ahora que lo pienso bien, salir contigo me convierte en su padrastro ¿cierto?- preguntó Bunny, aún recostado en el lecho con una sábana cubriéndolo hasta la cadera. Kotetsu no había pensado en ese asunto, y muy seguramente a su hija no le habría pasado por la cabeza esa posibilidad tampoco... pero ni por equivocación.
-Supongo que sí... pues ya veremos qué tal lo asimila.- Tiger se sentó al filo de la cama y tomó su cabeza con una de sus manos, masajeando su frente. Bunny, por su parte, se levantó y tomó camino hacia la ducha.
-¿Vienes? No podemos ir así a la fiesta. Talla mi espalda ¿Quieres?- preguntó por encima de su hombro, en una pose malditamente sensual, haciendo que el veterano se sonrojara más de la cuenta y balbuceara un innegable "Sí".
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"¿Qué... demonios... está... pasando... aquí?" fue el pensamiento en común que tuvieron Tiger y Bunny al ver el festejo masivo que estaba tomando lugar en la casa del Príncipe de la Gravedad.
Para empezar: al acercarse a la mansión de Ryan, vieron una enorme fila de gente esperando entrar a la susodicha fiesta; un par de hombres enormes vestidos de negro custodiando la puerta, regulando la entrada y salida de los invitados. Cuando estos hombres los dejaron acceder a la propiedad (no sin antes haberlos detenido y pedirles sus nombres para verificar que estuvieran en la "lista") se fijaron en varios aspectos: La música que ambientaba era un estilo bastante pesado ya que la banda de Annie estaba tocando a todo lo que daba en un escenario portátil (casi como en los que se presentaba Blue Rose), ella cantaba con unos guturales impresionantes y poderosos, y lucía un traje de baño tipo bikini negro con algunos adornos cadavéricos estampados en él. Mientras los músicos hacían lo suyo, personas iban y venían de una mesa al fondo del ENORME jardín, ya que ahí había un barman que preparaba incesantemente bebidas y cócteles. Ryan se encontraba hablando con un grupo de gente al filo de la piscina, todos en sus respectivos trajes de baño, algunas personas aventándose al agua desde el tejado, otras bailando, otras tiradas de ebriedad... el ambiente no faltaba; sus compañeros héroes por su parte, se encontraban en una parte techada en el jardín (zona VIP) conviviendo alegremente ya con unos tragos encima.

Karina se encontraba frente a una pantalla, sosteniendo un vaso rojo con algún tipo de licor, dejando el alma y la voz en el karaoke, cantando el más nuevo éxito de Blue Rose. Nathan bailaba al ritmo de la música, sosteniendo a Antonio para que lo acompañara en algunos de sus pasos; normalmente Rock Bison se habría negado y reído, pero ahora sus movimientos reflejaban soltura, de vez en cuando cargando el delgado cuerpo de Fire Emblem al compás de la melodía, el héroe de fuego haciendo algunos de sus usuales toques inapropiados en el trasero del toro, a quién ya no le incomodaban del todo. Ivan se encontraba lanzando unos dardos al techo mientras Keith los desviaba con algunas suaves corrientes de viento; de vez en cuando soltando una risa tonta y fuera de lugar al ver las imitaciones que hacía el joven Origami al convertirse en cada uno de los héroes presentes.
-¿Por qué tardaron tanto, guapos? ¿Habían empezado la fiesta sin nosotros, verdad?- decía Nathan con un tono insinuador, ya un poco sonrojado y desorientado a causa del alcohol. Kotetsu y Barnaby se miraron buscando algún tipo de respuesta, pero lo mejor que pudieron hacer fue reír nerviosamente y evadir el tema; al ver que sus amigos se la pasaban tan bien, decidieron conseguir un poco de ambiente para ellos mismos también, yendo así al lugar del barman y pidiendo un daiquirí para el rubio y un poco de clericot para el moreno.
Ryan ya estaba arriba del plató pidiendo más aplausos para su querida novia, quien tenía absolutamente toda la actitud y presencia de una rockstar en el escenario. Al cabo de un rato, la banda de Anaksha se retiró del proscenio y se dedicó a gozar de la fiesta; El Príncipe de la Gravedad y una recién ingresada Black Xiaji se unieron a los demás héroes en el VIP, al igual que el conejo y el tigre.
Curiosamente, con todo el desorden de la masiva fiesta, los dos héroes de Apollon estaban divirtiéndose con la música y el ambiente, incluso Barnaby se animó a bailar un poco cuando en el karaoke, Karina y Annie tomaron una canción a dueto. Todo mundo disfrutaba del ambiente, porque en aquel caos de fiesta, había algo muy íntimo uniéndolos a todos; tal vez era la amistad que se tenían, o la confianza de poder embriagarse a gusto frente al otro... pero algo era seguro: Así era como una fiesta se celebraba.

-¡Chicos! Keith va a intentar tomar de un solo trago una yarda de cerveza ¡Tienen que ver eso!- decía Antonio, un poco "feliz" señalando al héroe del aire que preocupado medía desde todos los ángulos posibles el enorme contenedor de bebida que estaba por ingerir.
-¿Listo? A la cuenta de tres...- contaba una emocionada joven Karina.- Uno...-
-¿No les parece que está temblando?- preguntó Nathan entre risas.
-¡Creo que ya has bebido suficiente, Nate!- contestó alegremente Antonio mientras ponía unos de sus brazos alrededor de la espalda del moreno.
-... Dos...-
-Esperen... yo también lo siento.- dijo un desconcertado Tiger.
-Mira la copa de Keith...- señaló Bunny al punto más alto de la yarda, donde la cerveza del tope comenzaba a temblar un poco más de la cuenta.
-¡Tres!- y justo antes de que el héroe del aire pudiera dar siquiera un pequeño sorbo del líquido, algo atravesó de golpe las rejas que marcaban la división entre la propiedad de Ryan con el resto de la calle.
De entre los escombros, emergió una figura que les era bastante familiar al Apollon Trío y a Annie.
Una figura medianamente alta, delgada y atlética, cabello castaño obscuro corto; casual, con una camisa roja a cuadros, jeans y zapatillas del diario. Se veía que era una persona que mantenía un bajo perfil socialmente, pero al reconocerlo bien, y con sus poderes regenerados... supieron que iba a ser un gran dolor de cabeza.
-¿Me recuerdan, desgraciados? Les traje algo de compañía...-

domingo, 2 de noviembre de 2014

Su Majestad: Rey(na) de los Héroes. Capítulo 6. Novedades.

-¿Cuánto tiempo...?-
-¿Señor Brooks...?-
-¿Cuánto tiempo le queda...?- preguntaba Barnaby, fuera de la habitación del hospital en donde se encontraba Wild Tiger, refiriéndose al veterano de Apollon.
-Siendo optimistas... dos días.- contestó el médico responsable de Kotetsu.
A Bunny se le enfrió el corazón al escuchar aquel diagnóstico... justo en dos días sería el cierre de temporada para dar el inicio a la nueva en Hero TV... ¿Acaso recibirían la nueva temporada sin él, que tanto había aportado no sólo a la compañía, sino a la gran ciudad de Sternbild? ¿Acaso, en su júbilo, lo recordarán con el mismo anhelo que Kotetsu tenía por mantener la seguridad en la urbe? Sin más que decir o preguntar al doctor, se inclinó un poco en señal de agradecimiento.
-Gracias por haberle cuidado.- dijo finalmente y el médico se retiro. Del otro lado del pasillo, el elevador marcaba que subía progresivamente hasta el séptimo piso donde los héroes de Apollon se encontraban, y de ahí salieron todos aquellos que conformaban La Primera Liga de Hero TV.
Regresando un poco al lugar de inicio de los hechos, recapitulando porqué se encontraban en ésta situación: justo después de que Saito diera la señal para que la carrera iniciara y Barnaby saliera a toda velocidad emocionado por la victoria sobre Jason Keyes aquel día, Kotetsu había desfallecido fuera del camión de Apollon, se encontraba totalmente inconsciente aun con los intentos del mismo Saito y de Halsey por reanimarlo. El Doctor Carter se repetía una y otra vez que no se explicaba lo que pasaba, que con tantas simulaciones que se habían corrido era casi nula la posibilidad de fallo. Bunny actuó por instinto y aunque le suministró respiración boca a boca al notar un pulso cardíaco peligrosamente bajo, usó lo que restaba en tiempo de su poder y llevó cargando en brazos a su... a su pareja, hasta que lo atendieran en el hospital. Se quedaba tiempo completo a cuidarlo, ya sin importarle las llamadas a su brazalete ni los resultados del marcador en la competencia, siempre vendría la siguiente.

-¡Barnaby! ¿Cómo está?- exclamó Antonio con un semblante preocupado.
-¿Va a estar bien?- PaoLin sostenía un pequeño ramo de margaritas envueltas con un listón blanco y se las tendió al rubio. Todos sus amigos miraban expectantes a la respuesta de Barnaby.
-Dos días... siendo optimistas.-
-¿Dos días? ¡Vaya! Pensé que Kotetsu con lo testarudo que es, se recuperaría más rápido...- refunfuñaba con un ademán molesto (pero en realidad, aliviado), la joven Karina.
-En realidad sus células NEXT se regeneraron tan bien que tuvieron una sobrecarga de energía y por eso se desmayó, justo ahora seguimos estabilizándolo y con suerte, en dos días se le dará de alta.- dijo Halsey con una sonrisa, mientras salía de la habitación del héroe cerrando la puerta tras de sí.- Sólo hay que dejar que descanse.-
-Si Kotetsu no se recupera para aquel entonces, no podrá recibir la temporada con todos nosotros ¿cierto?- Keith tenía una expresión que denotaba decepción.
-¡Oh! Pero estoy segura que el guapo pondrá todo su empeño en estar en el evento, sin importar qué.- decía Nathan, viendo instintivamente a Karina quién volteó la mirada con un leve sonrojo coloreando sus mejillas.
-¡Eh! ¡Puedo escucharlos! ¡Voy a estar ahí! ¡Agnes dijo que si no estaba en la inauguración de la próxima temporada me despediría!- gritaba un muy animoso Wild Tiger desde dentro de su habitación.

-Bueno... ¿y para qué nos mandaron llamar?- preguntó Karina con cierto desespero.
-En realidad es algo simple.- dijo Barnaby, quien estaba sentado a un lado de la cama de Kotetsu, quien tenía un muy buen semblante. Se miraron con confianza y se tomaron de las manos... por supuesto que esto no pasó por desapercibido, pero al parecer el único que captó lo que estaban a punto de decir, fue el héroe del fuego.
-Esperen... no me digan que... ¡¿tuve una oportunidad con ustedes dos y no me lo dijeron?! ¡Vaya que son egoístas, chicos!-  exclamó Nathan con la mano en la cabeza, sosteniendo su lisa frente con sus estilizados dedos.
-¿Nate...?- preguntó Antonio curioso de lo que estaba diciendo.
-¿Qué le sucede, Nathan?- respetuosamente lo miraba el chico Ivan, igualmente tratando de descifrar lo que decía. El semblante del moreno cambió a uno bromista y feliz y les respondió con cierto tono irónico y sarcástico en su voz.
-¿No lo ven...? Los guapos tienen un amorío.- dijo juntando las manos y llevándolas a su rostro en una expresión que mostraba ilusión.
-Nate, no digas tonterías.- exclamó la chica Lyle un poco a la defensiva.
-Creo que eso sería muy inusual, y si así fuera nos lo hubieran dicho ¿verdad, chicos?- Antonio los miró esperando una respuesta.
-En realidad, Nate no se equivoca. Bunny y yo estamos juntos.- afirmó el tigre aún sosteniendo la mano del conejo quien lo miraba un poco desconcertado. Admiraba la seguridad con la que decía aquellas palabras, cómo no le provocaba un atisbo siquiera de pena o vergüenza al decirles a sus amigos que de verdad estaban teniendo una relación. Sabía que no era nada de qué avergonzarse, eso estaba claro pero... bueno... era un sentimiento pasajero; lo que importaba era que ahora estaban juntos y quería mantenerlo así.
-¡Vaya! ¡Enhorabuena!- exclamó con gustó la pequeña PaoLin después de una pequeña pausa de silencio, juntando sus manos junto con las de Nathan, quien se mostraba igual de contento. Los rostros de... curiosidad (mas no desagrado) de Keith, Antonio e Ivan eran de lo más épicas, reaccionaron al mismo momento con un sonoro "¿Qué?" de la manera más cómica posible.
-¿Es... una broma?- preguntó Karina con un poco de disgusto.
-No parece que estén bromeando...- la expresión de Keith ahora era seria y expectante. Barnaby tomó como ejemplo la seguridad del tigre y con aquella misma confianza lo volvió a afirmar.
-¿Por qué habríamos de bromear? Esto es en serio, chicos. Kotetsu y yo estamos involucrados, como lo dijo Nathan, en un amorío. Y tenemos intenciones de que sea lo más duradero posible.-
-Quisimos decírselos en persona porque son nuestros amigos... como nuestra familia.- dijo el héroe veterano dirigiendo la mirada sobre todos los presentes, pero la que resintió más aquella mirada fija, fue Blue Rose.

Para ése momento, la mirada tan segura y tranquila de Kotetsu tranquilizó mucho a la chica, quien realmente estaba sentida porque, en su opinión, ella era la que llevaba más tiempo enamorada del tigre. Lo conocía desde antes que Barnaby y se le hacía extremadamente injusto que el centro de atención del veterano ahora fuera Bunny y no ella.
Pero al mismo tiempo, entendía perfectamente que si había de culpar a alguien, era a ella misma ya que nunca quiso aceptar sus sentimientos por Kotetsu en voz alta, y aunque dio señales, sabía que el héroe tigre no era lo suficientemente perspicaz en ése sentido como para notarlas; además que existía esa diferencia de edad, que si de por sí, ya era bastante entre los integrantes del original dúo de Apollon, entre ella y él era aún mayor.
No podía enojarse con nadie, ni con Kotetsu, ni con Barnaby... ni con nadie. Ahora lo entendía, ahora que había dejado a un lado a la señorita adolescente para recibir a una Karina Lyle madura en sus decisiones y en su comportamiento, podía asimilar cosas que hasta ahora no entendía del todo. No sabía decir con precisión si era aquella noticia la que necesitaba recibir para reaccionar o no, pero se sentía personalmente satisfecha por haber encontrado un balance en sus emociones. Se concentraría en sus metas, en salvar a la gente y asegurar su futuro como cantante para el momento en el que se retirara de Hero TV, y si llegaba alguna persona a su vida, la esperaría con su debido tiempo.
-Yo... les deseo lo mejor, chicos.- dijo en un pequeño suspiro, dejando caer pesadamente los hombros.- Además, no creo que tengan más dificultades para entenderse o algo...-
-He de admitir que no me esperaba para nada esto... pero si ustedes están bien con ello ¡pues a volar en brazos de la dicha! Y a quien no le parezca, que lo componga. Felicidades, chicos.- decía Antonio mientras posaba sus manos sobre los hombros del dúo de Apollon.
-Antonio tiene razón, les deseo prosperidad, muchachos. ¡Congratulaciones! ¡Y de nuevo, congratulaciones!- Ivan asintió con entusiasmo junto a las palabras del héroe del aire. Mientras todos hacían alguna pregunta y comentarios espontáneos, Nathan volteó a ver a Ryan y a Annie quienes se encontraban sonriendo y en silencio en una esquina del cuarto.
-¡Oh! ¿Y ustedes no van a decir nada?- dijo en una expresión un poco molesta pero curiosa.
-Es que... nosotros como que ya sabíamos. No nos lo habían dicho así directamente, pero ya lo suponíamos.- dijo sonriente la chica Kjolsrud mientras se acercaba a los demás héroes para integrarse al júbilo (y éstos la recibieron con mucha calidez).
-Bueno, ella ya lo sabía y me lo dijo. Por eso nos fuimos después de lo de Sword aquella vez... Ahora no lo arruines, viejo.- dijo Ryan, dando un pequeño golpe con el puño al tigre.
Para sorpresa de Tiger y Bunny, todo estaba marchando bien, no esperaban el rechazo de sus amigos, pero para ser sinceros, tampoco esperaban una tan buena reacción por parte de ellos. Las cosas pintaban brillantes para un futuro cercano, y quién sabe, tal vez... para siempre.
-¿Y qué dijo Kaede acerca de ustedes? ¿Cómo lo tomó?- preguntó la chica Lyle con cierto interés.
¡Oh, demonios! Se había olvidado por completo de mencionarlo si quiera a su familia de sangre... y a decir verdad, temía un poco a la reacción de su hija. Hizo una mueca de sorpresa y miró a Bunny con incertidumbre.
-No me vas a decir que... ¡¿No le has dicho?!- preguntó Barnaby molesto.
-Lo olvidé por completo, ya sabes cómo es... ni siquiera sé como lo vaya a tomar.- confesó con preocupación.- Ya sabes... está como que enamorada de ti.-
-¿Enamorada de mí?- el semblante del conejo cambió de repente. Claro que sabía que muchas mujeres tenían fantasías con él y algunas estaban hasta obsesionadas al tenerlo como amor platónico, pero que la hija (la pequeña hija, mejor dicho) de su pareja estuviera enamorada de él, era malo. Porque al ser la hija de su compañero, no la podía tratar como una fanática más, sino que tenían una relación más cercana; había veces en las que los tres (Tiger, Bunny y Kaede) se sentaban a conversar en una llamada telefónica y la niña se comportaba más cálida de lo que Kotetsu la describía normalmente.
-¡Claro que lo está! ¿Cuántas veces no te he contado que compra cuanto póster y revista tuya se encuentra? Incluso tiene enmarcado un autógrafo tuyo...-
-Bueno... ¿y cuando planeas decirle?- dijo intentando ser objetivo.
-Tal vez... no sé. La próxima vez que hable con ella.-
-Eso podría ser después de la ceremonia de apertura.-
-Lo sé.-
.................................................................................

Justo así, como lo había prometido, Wild Tiger hizo todo lo posible para recuperarse en esos dos días y poder estar presente en la ceremonia de cierre de temporada seguida por la de apertura de la gran emisora Hero TV; todos los héroes se encontraban tras bambalinas, esperando el momento en el que los resultados definitivos se dieran y el Rey de los Héroes fuera anunciado. Estaba claro que tanto Barnaby como Ryan y Sky High lideraban los marcadores, pero el caso omiso de Bunny hacia las llamadas a su brazalete cuando había estado al pendiente de Kotetsu había dado una ventaja estratégica al Príncipe de la Gravedad y al héroe del aire. Por el momento, los puntajes finales les eran un misterio.
Regresando a la fiesta, se encontraban en la recepción importantes figuras del mundo ejecutivo, bebiendo y haciendo algunas citas de trabajo ocasionales; mucha prensa entrevistando (o intentando entrevistar) a aquellas grandes figuras, invitados de honor y algunos políticos influyentes, como el señor Juez de la Oficina de Justicia. El enorme escenario tenía un estrado de conferencia con muchos micrófonos incrustados de diferentes programas de radio y televisión, y por detrás había una enorme pantalla para exhibir las tablas de puntuación y otros efectos visuales conmemorativos o apropiados para la ocasión. La música que ambientaba el momento bajó el volumen y el locutor principal de Hero TV subió al estrado.

-¡Muy buenas noches y gracias por acompañarnos en esta ocasión! Hoy se dará cierre oficial a la temporada de héroes y tendremos la gran apertura de la siguiente, así que para conmemorar la ocasión, cederé la palabra a la Directora General de Hero TV; damas y caballeros... ¡La señorita Agnes Joubert!- dijo para abrir paso a la esbelta e imponente mujer, quien llevaba un vestido color café claro muy entallado, resaltando sus curvas naturales y haciéndola lucir con mucha clase.
-Habían anteriormente, muchos problemas en la administración interna de casi todas las compañías patrocinadoras causadas por el incidente Maverick y por el más reciente, que hablaba de la leyenda de la Diosa, que resultó ser un individuo NEXT con deseos de venganza, pero me complace anunciar que estos problemas han conocido su fin y Hero TV está más fuerte y mejor estructurado que nunca. Esta noche, no sólo nos despediremos de una temporada y daremos la bienvenida a otra, esta noche habrá dos noticias importantes que pondrán a nuestros héroes en un desafío complicado. ¡Esta noche será para nuestros héroes que protegen Sternbild! ¡Esta noche marcará la nueva etapa de Hero TV!- decía la mujer con emoción seguida de una oleada de aplausos por parte de los invitados, los héroes que escuchaban todo desde debajo del escenario incluso encontraron motivación en las palabras de Agnes.- ¡Por favor disfruten la velada y den la más cálida bienvenida a la Primera Liga de Héroes de Sternbild!- dijo finalmente y se abrieron unas compuertas en el piso del escenario, de donde surgieron efectivamente, los nueve integrantes de la sección principal de Hero TV. El presentador principal volvió a tomar la palabra.
-A continuación, haremos el recuento del marcador de esta temporada: En noveno lugar con 5.800 puntos ¡Rock Bison, la fuerza del toro!- Antonio hizo una reverencia un tanto decepcionado, pero para su sorpresa, recibió más aplausos de los que esperaba.- En octavo lugar, con 6.000 puntos ¡Wild Tiger, El Triturador de la Justicia!- Kotetsu por su parte, hizo unas señas como si hubiera ganado el premio mayor y sus fanáticos definitivamente se hicieron sonar.- En séptimo lugar, con 6.800 puntos ¡Origami Cyclone, el maestro del sigilo!- Ivan sólo hizo una reverencia.- En sexto lugar, con 8.700 puntos ¡Fire Emblem, las llamas de la Rectitud!- Nathan tronó los dedos e hizo una pose mostrando su bien formado brazo.- En quinto lugar, con 10.500 puntos ¡Dragon Kid y su temido Rayo Dragón!- PaoLin saludó entusiasmada a su público.- En cuarto lugar, con 11.000 puntos ¡Blue Rose, la reina del hielo!- Karina hizo su pose de siempre con una sonrisa.- En tercer lugar, con 20.000 puntos ¡Barnaby Brooks Jr., el héroe del oscuro pasado!- definitivamente, sus fanáticas gritaban y aplaudían su nombre mientras dirigía una mirada a todas ellas, rompiendo más de un corazón.- En segundo lugar, con 20.100 puntos, ¡Golden Ryan, el Príncipe de la Gravedad Errante!- Ryan hizo una mueca altanera y dijo "Besa mis botas" para acompañar.- Y en primer lugar, con 20.200 puntos y Rey de los Héroes de ésta temporada ¡Sky High, el domador de los aires!-
Acompañado de su discurso y su habitual "¡Gracias! ¡Y de nuevo, muchas gracias!" la temporada dio cierre oficial.

-Hero TV les agradece su participación es esta temporada, a todo el público de Sternbild y a los amables patrocinadores. Ahora, para un anuncio importante para la nueva temporada... ¡Den la bienvenida al CEO de Apollon Media, Alexander Lloyds, y a el héroe veterano, Wild Tiger!- el presentador cedió el estrado, y el señor Lloyds y Kotetsu se colocaron en él para hacer oficial la permanencia del tigre en la primera liga.
-Gracias y buenas noches, seré breve para que la fiesta pueda continuar.- dijo entre risas.- Esta noche anunciaremos un acontecimiento importante para el Apollon Trío. Muchos se han especulado por cuánto tiempo más estará presente Wild Tiger en la Primera Liga con sus poderes tan limitados; así que hoy venimos a anunciar que ya no especulen más. Gracias a un antídoto desarrollado en los laboratorios de la Base de Investigación Sword, Wild Tiger ha recuperado completamente sus poderes, estando al cien por ciento de sus habilidades, más energético y listo para la acción que nunca.- el murmullo se hizo presente junto con los aplausos, para que después, Kotetsu tomara la palabra.
-Lo siento, no responderé preguntas ya que he firmado un acuerdo de confidencialidad con Sword, así que ésa es la única información referente al antídoto que podemos darles... aunque fue demasiado genial cuando...- Kotetsu sintió como Lloyds le pisaba un poco para que se comportara y no dijera nada de más. Hizo una mueca de molestia y continuó.- Pero en fin, he asumido un compromiso con la ciudad, y voy a seguir cumpliéndolo hasta que ya no sea necesario. Gracias.- concluyó y ambos representantes de Apollon bajaron a reunirse con los demás héroes en los palcos VIP.

-Su atención, por favor. Pasando a otro tema pero siguiendo sobre el mismo, como todos ustedes saben, la Base de Investigación Sword no sólo tuvo que ver con la recuperación de los poderes de Wild Tiger, sino que también vimos el debut de una nueva y prometedora heroína. Para aclarar más detalles del asunto, demos la más cordial bienvenida a la dueña y Directora General de la Corporación de Moda Alternativa SkullBunny ¡La señorita Anick Lomawien!- por detrás del escenario surgió una mujer que no parecía tener más de veinticinco años (aunque en varias entrevistas, afirmaba que tenía casi treinta y nueve), rubia ceniza, con el cabello largo y ondulado, ojos muy grandes y expresivos, bastante bella de rostro y semblante tranquilo; vestía un vestido negro largo y de estilo formal, aunque en la parte de los hombros rebozaba en pequeños picos metálicos, y el juego de brazaletes, anillos, collar y aretes combinaba al estar decorados con pequeños cráneos en color plata (moda alternativa, después de todo).
-Buenas noches, como ya lo han mencionado, mi nombre es Anick Lomawien y soy la Directora General de Corporación SkullBunny; pero no sólo somos una empresa dedicada a la confección de moda underground, sino que también poseemos varias galerías de arte y sellos discográficos del mismo tipo en todo el mundo. Y es un placer para mi anunciar que hemos decidido patrocinar a una nueva heroína que debutará oficialmente hoy, formando parte de La Primera Liga de Héroes de Sternbild de Hero TV. No sólo ganó nuestra atención con sus asombrosos poderes telequinéticos, sino que también es promotora de la corriente underground y qué mejor hogar podemos brindarle que nuestra empresa. Sin más que decir, Sternbild, les presento a su nueva heroína: ¡Black Xiaji!- otra compuerta en el piso del escenario se abrió y de ella emergió una silla forrada de terciopelo rojo (que más se asemejaba a un trono) con dos cráneos en las puntas, y en ella estaba sentada Annie, en un papel serio, sonriendo gentilmente pero con una mirada desafiante. Vestía su leotardo negro, ahora con la marca de SkullBunny grabada en el pecho, mejor diseñado, su antifaz negro y unas botas con decenas de hebillas.
-La suerte está echada, y los criminales conocerán el lado oscuro de la justicia.- dijo como lema y después se retiró. Al parecer era una estrategia de SkullBunny para que la prensa considerara a Black Xiaji como una mujer misteriosa y se concentraran bastante en ella (así los paparazzis se pelearían por entrevistas). Pero digamos que esta estrategia funcionaba para Black Xiaji, pero no para Anaksha Kjolsrud. Ya habían publicado fotos suyas en revistas cuando un reportero la sorprendió con Ryan, afortunadamente había sido de espaldas y su cara no se veía claramente, pero aún así tenía que pensar cómo separar sus identidades ante la prensa.

Todos los héroes, ya detrás de bambalinas decidieron continuar una fiesta privada para dar la bienvenida a la nueva recluta de la Primera Liga y festejar la recuperación de Wild Tiger; Ryan mencionó que había mucho espacio en el jardín de su casa, así que todos partieron al hogar del Príncipe de la Gravedad.
Oh, si... ya todo mundo había escuchado siquiera uno de los tantos rumores sobre las fiestas de Ryan Goldsmith, así que si aquellos rumores eran ciertos... la noche iba a ser larga.

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Nota extra: Mi mejor amiga hizo un fanart de Annie, para que la imaginaran mejor (la amo x3) Así que visítenla en su DeviantART y vean sus demás trabajos:  AnickTsukino on DeviantART